Adquisición de Competencias y Marca Personal

La importancia de las competencias genéricas se va incrementando exponencialmente en el contexto de la sociedad actual, superado el modelo de producción industrial, y metidos de lleno en la etapa de la sociedad del conocimiento.  Se requiere entonces una Orientación Profesional fundamentada en una nueva estrategia educativa, que debe implicar a todas las etapas formativas, y especialmente a la Universidad. Esta nueva estrategia, denominada de enseñanza – aprendizaje, busca el diseño de un modelo de adquisiciones curriculares más autónomo, cuyo protagonista activo construya y reconstruya su proceso de aprendizaje, adquiriendo unas competencias genéricas y específicas relacionadas con su elección profesional.

El diseño de unas competencias genéricas parte del presupuesto de que la enseñanza, y más aún, el desempeño profesional futuro del estudiante requeriría de unas competencias globales, transversales, que deben desarrollarse para todos los alumnos y todos los currículos académicos. Las características comunes a estas competencias serían:

  1. Su naturaleza multifuncional, necesarias para resolver problemas en diversos contextos.
  2. Su condición transversal, aplicables para el ejercicio de diversas funciones y roles.
  3. Presentan un alto nivel de complejidad mental y autonomía de pensamiento.
  4. Son multidimensionales.

Dentro del contexto institucional europeo se viene delimitando desde los años 90 un modelo educativo que contemple una unicidad de criterios de los países miembros al tiempo que una inmersión significativa  en las demandas de la sociedad actual del conocimiento. Tanto la Declaración de Bolonia (1999) como el Proyecto Tuning (2000-2002) son ejemplos significativos de esta nueva orientación.  Fruto de esta evolución política  y pedagógica es donde encuentran cabida el diseño y evaluación de competencias como herramientas pedagógicas que orienten tanto la currícula como la evaluación de los logros educativos, vinculados en última instancia a la cualificación profesional.

Una competencia sería el buen desempeño en distintos contextos reales que se basan en la integración de conocimientos, técnicas, procedimientos, habilidades, normas, actitudes  y valores, existiendo diferentes diseños en su configuración según los intereses o finalidad última de su elaboración, además del modelo cultural de referencia. No obstante lo anterior, debemos resaltar el avance propiciado por el desarrollo de un espacio europeo de educación superior (EEES), que pretende la definición y explicitación de un marco común europeo, la movilidad de alumnos  y profesorado, y la homologación de las políticas educativas. Fruto de este consenso nace el Aprendizaje Basado en Competencias (ABC), en el que cada estudiante debe combinar teoría y práctica, alejándose de la pedagogía anterior basada fundamentalmente en la memorización.

El nuevo procedimiento exige un trabajo más constante y un compromiso del estudiante para planificar y gestionar su aprendizaje. Se recalca asimismo la necesidad de integrar en el aprendizaje, junto a los conocimientos, las experiencias, actitudes  y valores, todo lo cual incluye no sólo saber, sino saber hacer, saber convivir  y saber ser.

Los niveles de logro de cada competencia suponen un continuum, a través del cual se progresa desde la adquisición de conocimientos, sus modos de aplicación, su integración y su uso contextual.

En España, la Universidad de Deusto ha gestionado un Programa pedagógico fundamentado en el ABC, distinguiendo tres tipos de competencias genéricas:

  • Competencias Instrumentales, consideradas como herramientas para la consecución de un fin.
  • Competencias Interpersonales, capacidades de interrelación social.
  • Competencias Sistémicas, para la aprehensión global de un sistema.

Para cada competencia, el Programa recoge una descripción y definición, sus interrelaciones, la descripción de tres niveles de dominio de cada una, indicadores de progreso en cada nivel, y cinco descriptores por cada indicador.

El formador de antiguos sistemas educativos, ya sea en Instituciones educativas, formativas o empresariales, debe adaptarse al nuevo sistema, no sólo a los nuevos contenidos, y a un manejo adecuado de las Tecnologías de la Información  y la Comunicación. El formador actual debe ser, ante todo, un evaluador de los logros, y un ejecutor de las estrategias de seguimiento de los aprendizajes necesarios.

El antiguo rol de un docente protagonista de  lecciones magistrales  y analista de contenidos memorizados no encuentra ya asiento en un aprendizaje basado en competencias, pues aquel tradicional sistema de enseñanza no va a optimizar una oferta del aprendizaje de las competencias necesarias para el logro profesional, ni tampoco los sistemas de evaluación necesarios.

La nueva dinámica propuesta cede el protagonismo a la persona que se forma, y pretende facilitarle el tránsito a un modo de conducirse más autónomo y autogestionado, sujeto a planificación y autorregulación. En este nuevo escenario, el formador debe estar capacitado para colaborar, dentro de cada Escuela, Facultad o Empresa , en el diseño curricular de las competencias genéricas y específicas, promover la educación en los valores y actitudes necesarios, así como facilitar el uso de las herramientas necesarias para la adquisición de la práctica necesaria en los ámbitos decididos. Tendríamos así una superestructura funcional que caracteriza a la Escuela, Universidad o Empresa, constituyendo su cultura formativa y funcional. Y es aquí donde se debe gestar la estructura y funcionalidad de una Marca Personal, partiendo de una oferta competencial amplia y distribuida en parcelas de conocimiento, asociadas todas ellas con un conjunto de valores, actitudes y características personales necesarias para un òptimo rendimiento y la necesaria acomodación persona-profesión.

No se trata de un modelo mecanicista, pues en última instancia, es la persona quien va a elegir su desarrollo competencial e itinerarios deseados, y es precisamente  esta matriz de persona x área de conocimiento x competencias la que generará de manera inclusiva, única, intransferible, una Marca Personal.

En la actualidad hay muy buenos Programas y diseños pedagógicos para el desarrollo de las competencias cognitivas, afectivas  y psicomotoras. Ya desde la educación infantil se intenta implementar un desarrollo simultáneo de éstas habilidades a través de tareas gráficas, visuales, orales, de participación social, juego simbólico, etc.

Pero, si bien en las edades tempranas y educación infantil, existen Programas altamente estructurados que buscan el desarrollo armónico de las habilidades de pensamiento y acción, no existe una promoción similar de competencias necesarias homologables en la Educación Secundaria y Universitaria (aunque se empiezan a generalizar los intentos de sistematización competenciales), ni tampoco en la Empresa.

Existe aquí una fuerte saturación de las habilidades de pensamiento indicativas de una menor evolución personal, cuales son las memorísticas, de comprensión y analíticas. Se echa de menos un mayor muestreo de tareas formativas facilitadoras de la habilidad de aplicar conocimientos y habilidades, evaluar y crear. Objetivos como el diseño original, la producción propia, la planificación, o la organización y atribución no suelen formar parte de los programas estándar de la Educación Secundaria, Universitaria o empresarial. Quizás de alguna manera estamos programados para NO  ser emprendedores  y creativos, dado el escaso bagaje curricular de estas habilidades.

Necesitamos que, partiendo del planteamiento general, se promuevan diseños innovadores en todos los estamentos formativos, de cualquier índole e Institución, donde partiendo de las necesidades productivas asociadas a una familia profesional, se implementes procedimientos y rutinas basados en las necesidades competenciales de estudiantes y trabajadores, así como dinámicas evaluativas ajustadas a diferentes contextos y niveles de dominio de las diferentes competencias. Sólo así podemos asegurarnos la disposición efectiva de una oferta adecuada para el desarrollo armónico de una Marca Personal.

 Fuente:  Racerfor.

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Una respuesta a Adquisición de Competencias y Marca Personal

  1. Luis Abarca dijo:

    Excelente. Me hubiese gustado un información más amplia sobre el concepto de competencias. De toda forma, un excelente aporte. mucha gracias.

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