Trabajo en equipo, Jazz y Liderazgo

Una muy buena pregunta que usted puede hacerse cuando lee el título de este artículo es ¿qué hace la palabra Jazz en medio de las expresiones Trabajo en Equipo y Liderazgo?, la respuesta primera que encontrará tiene que ver con la construcción de armonías.

El diccionario de la real academia de la lengua nos ayuda con dos acepciones que nos pueden dar luces acerca del tema; la primera acepción es la de una bien concertada y grata variedad de sonidos, medidas y pausas que resulta en la prosa o en el verso por la feliz combinación de las sílabas, voces y cláusulas empleadas en él, la segunda definición  dice que es la conveniente proporción y correspondencia de unas cosas con otras. Ambas nos ayudarán a navegar sobre la combinación de unas ideas fundamentales para la gerencia.

Trabajo en Equipo:

Lograr que distintas personas funcionen en armonía es una tarea compleja, no imposible pero requiere que las personas que se juntan para hacer un trabajo compartan una serie de características y condiciones que hacen funcionar a un grupo humano de manera coherente. Algunas buenas razones por las que un equipo funciona las podemos resumir así:

  • Comparten un mismo propósito de largo plazo.
  • Tienen capacidades complementarias que facilitan la ejecución del trabajo, las experticias individuales son de grado superior.
  • Sus capacidades comunicacionales son sobresalientes.
  • Comprenden el valor de las diferencias, las valoran y las aprovechan.
  • Son capaces de poner sus agendas personales a un lado cuando la situación lo amerita
  • Son flexibles, entienden cuáles son las necesidades prioritarias.
  • Dejan que otros lideren cuando entienden que esa persona tiene mejor capacidad para manejar una determinada situación.

Un equipo es funcional en la medida en que es capaz de manejar distintas situaciones de manera diferente, da espacio a sus miembros para disentir pero es capaz de construir consensos.

¿Cómo se construye un equipo?

Aquí es donde el líder entra en acción. Su trabajo consiste en seleccionar de manera adecuada a los miembros de un equipo. Esa selección es quizás uno de los mayores problemas que desde el punto de vista gerencial enfrenta un buen gerente. Las razones del conflicto son muchas y atienden de manera directa a valores y principios. La selección debe atender a dos criterios, a veces, difíciles de mezclar, emoción y racionalidad. Cada uno de los seleccionados debería proveer un elemento diferenciador y de fortalecimiento de lo que se aspira lograr de un equipo. Eso que se aspira atiende normalmente a las circunstancias que la organización vive.

El momento de la organización  

Significa eso ¿qué las emociones deben ser excluidas de la toma de decisiones?, la respuesta puede ser contradictoria ya que exige ver en contexto lo qué cada individuo aporta al equipo. La competencia de un jugador de un equipo no se mide exclusivamente por sus resultados. Hay individuos cuyo aporte viene de mantener un espíritu apropiado para las circunstancias en las cuales está la organización, otros apoyan con ideas y otros con números. La cohesión emocional es parte de lo que debe brindar cada miembro al equipo y si eso no está presente, y junto al corazón la razón. Un club de tenis no es un equipo, una dupla de tenistas debe serlo.

La tarea de construcción no se acaba, por supuesto, con la selección de las personas, la siguiente tarea está en dar sentido y orientación a sus miembros. Muchos autores escribirán que usted deberá poner una visión y una misión, así como objetivos claves, recursos y seguimiento. Sin embargo lo que proponemos es quizás más sencillo, es lograr que las conversaciones entre ellos sean de gran calidad, que se conozcan, que vean su evolución y entiendan sus capacidades y limitaciones. El sentido será aquello que derive de las conversaciones profundas que sus miembros desarrollen.

El siguiente paso en el proceso es el de tratar de mantener ese espíritu, proteger al equipo. Esta tarea es quizás de las más complejas y descuidadas; la recompensa, el reconocimiento, la asignación de nuevos retos, cambios para motivar y retar a la gente. Es y no es dinero. Muchas veces cuando la situación es compleja y los resultados se ven distantes lo que se necesita hacer es mantener la moral alta. La retención de los miembros del equipo es vital. El espíritu de un equipo es un hecho temporal.

Y ahora el Jazz:

La principal característica del ritmo musical denominado jazz es que no se apega de manera estructurada a una partitura, sino que se fundamenta en la improvisación y la libre interpretación. Lo característico, es que los músicos ejecuten un tema conocido dentro de un cierto marco armónico, y que usen su imaginación para adornarlo y modificarlo según la inspiración de cada uno, retornando siempre a al marco armónico de base que se escoge.

¿Por qué un equipo debería parecerse a un grupo de jazz? Básicamente consideramos que esa forma particular de hacer música tiene dos implicaciones contundentes, la primera es que la melodía de base no debe olvidarse, por lo tanto siempre se trabaja para volver a ella, sin embargo lo individual no se pierde, cada miembro del equipo ejecuta según sus propios criterios y capacidades, sin olvidar en lo que se encuentra.

El Jazz tiene un problema, no es popular pues nuestra estética en este campo prefiere la armonía. Yo Prefiero el Jazz, aunque no sea popular.

El mundo en el que vivimos, y del que difícilmente nos podamos librar:

Hablar de globalización es ya repetir buena parte de lo que probablemente, usted como lector conoce. Esa es una de las condiciones de la vida de hoy, agréguele al coctel la conectividad tecnológica, las complicaciones ambientales por la sobreexplotación del ambiente, los cambios de valores, lo nuevos patrones de consumo, el abandono paulatino de las distintas iglesias, la existencia de nuevas formas de matrimonio y adopción  impensables apenas unos pocos años atrás y verá un panorama completamente nuevo.

La salud, la educación son campos nuevos. La esperanza de vida extendida como consecuencia directa de los cambios en la forma en que nos alimentamos, recibimos medicamentos y nos inmunizamos a enfermedades que en el pasado diezmaban a pueblos completos en pocas semanas.

Y cualquier organización, al azar puede replicar eso que está allá afuera, dentro de sus estructuras sociales y técnicas.

La respuesta del largo plazo:

¿Cuánto dura un equipo funcional?  La respuesta es difícil de enmarcar. En primer lugar los equipos son personas y de éstas sus capacidades para hacer que algo funcione o no. Seguidamente las dinámicas de la realidad hacen que una persona dure en promedio en  un empleo entre dos o tres años, además no llegan todos juntos ni se van todos a la vez, eso dificulta en algún modo dar forma al equipo durante largo plazo. El equipo debe soportar la permanencia en el largo plazo de la empresa.

Una de las dificultades mayores es hacer que los líderes empresariales crean en el equipo tanto como en él mismo: El exceso de individualismo también permite tocar Jazz, eso es cierto, pero las melodías pueden llegar a ser monótonas.

Las experiencias de equipos extraordinarios son frecuentes, en el deporte se dan, en las empresas aparecen, en las universidades se muestran, sin embargo son y duran un tiempo y luego desaparecen. Un reto clave y único es hacer del equipo algo valioso y duradero.

El líder de un equipo capaz:

Un equipo como el descrito en este título indica requiere de un individuo de persona capaz de dar libertad cuando los miembros son hábiles y tomar el mando cuando el tiempo apremia o la única solución escapa del control del equipo. Ese modelo que se denomina liderazgo situacional es una herramienta en la cual se valora el grado de madurez y de autonomía de los miembros a la vez que la situación en el contexto de urgencia que se requiera. Para más detalles ver nuestro artículo anterior del liderazgo.

Homenaje a un Equipo:

Trabajé para una empresa fantástica, construida de la fusión de dos pequeños del mundo farmacéutico; Pharmacia & Upjohn y Searle. De esa unión nació Pharmacia. Bajo la dirección de un líder único organizamos una empresa, para dirigirla se escogió que algunos miembros del equipo se separaban, otros permanecían y a otros los contratamos del mercado laboral. Esa empresa se convirtió en una escuela fundamental, en pocos años de existencia logramos romper todos los records de crecimiento, de organización, de calidad operativa y de producto, imagen y rentabilidad. Funcionó gracias a que todo lo que aquí describo previamente estuvo presente. Seis líderes, dirigidos por un gran líder construyeron una empresa con rotación de personal del  0%, con tiempo para celebrar y con mucha exigencia en el trabajo, con buenas recompensas, no solo económicas sino emocionales, una compañía de iguales donde se respetaban las diferencias, con gente imperfecta logrado cosas extraordinarias. Mi homenaje a Silvio Gasbarrino, Pedro Bello, Freddy Masveyraud, José Francisco Gómez y a Juan Carlos Jaimes.  Esta empresa duro menos de tres años al ser adquirida por otro laboratorio. El equipo se desintegró, sin embargo ando a la búsqueda de otra oportunidad para construir otro gran equipo.

Autor: Victor Roa. Experto en Gerencia. Ph.D en curso UCV. MSc. Gerencia Empresarial. Lic. en Administración.Trabajó para Coca Cola, Pepsi Cola, Kraft, Nestlé, Pfizer, Groupe Casino en las áreas de Recursos Humanos.

C. Marco

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