F-R-A-C-A-S-O: La aventura de un profesional de RRHH que se estampó

 

Llevo en RRHH 16 años, poco, muy poco…..teniendo en cuenta todo lo que me queda por aprender. De hecho este último año he fracasado, sí,sí,así, abiertamente. Tal y como te preguntan en las entrevistas de selección:      F-R-A-C-A-S-O. Os explico mi experiencia y espero que os ayude.

En mi última experiencia profesional entré en una compañía de distribución de Telecomunicaciones. Venía de la matriz y me pareció interesante “bajarme a la trinchera”. El proyecto, aparentemente, era flamante (nuevo), retador (me dejaban hacer y estaba todo por hacer) y bonito (de estas hay 1 en la vida) . Pero el final no es lo que uno espera. Lo comparo con las 4 fases de funcionamiento de un motor de cualquiera de nuestros coches (convencionales, con petróleo vamos):

  • Admisión – todo parecía increíble. El proyecto presentado por mí (antes de firmar) tuvo mucha aceptación, encajó y me contrataron. El Director General parecía tener claro lo que quería y mi proyecto cuadraba. Las primeras señales de prisas asomaban en el horizonte pero no les hice caso. El coche era tan bonito que no podía haber pegas. Ya estaba en marcha.
  • Compresión – con el día a día te das cuenta que tu proyecto ya no es lo que iba a ser, se va “comprimiendo”. Aquí os dejo las señales que yo veo que sucedió (después, claro, es fácil verlo):
    • Falta de liderazgo – mi jefe no sabía dirigir, ni a mí ni a la Dirección claro. Ponía obstáculos para que nos pegáramos entre nosotros y tuviera él que mediar siempre y “salvarnos”. Puede conocer el negocio como el que más pero debe dirigir a todos hacia ese plan. Además si las decisiones importantes las toma un externo, peligro doble. Si en vez de equipo hay disputas, eso no va por buen camino. Y si el Jefe actúa como el Sr. Burns (el malhumorado jefe de Los Simpson) es que se acerca tormenta……….
    • Planificación y priorización – soy un fiel defensor de la adaptación al cambio y de la flexibilidad hacia el negocio pero una cosas es ser flexible y otra que la planificación (si es que existe) te cambie todos los días y que las prioridades cambien según el estado emocional del Jefe. Lo peor de todo es que intentaba seguir con mi planning y proyecto (eso me enseñaron de consultor) pero hoy es A y mañana (incluso hoy mismo) es B. Si te pasa eso o te vas haciendo ciertas preguntas (hacia dónde vamos?, por qué hacemos esto así?, etc.), te vas comprimiendo…….
    • Equipo – cuando el formato de funcionamiento está diseñado para competir en vez de cooperar y la inseguridad de éste unida a ego/orgullo, antojos y megalomanías de soy Dios (porque soy el Jefe y ya está) lo que se genera es un ambiente penoso, podrido, cortante, destructor, gris y mohíno. Además, los despidos son constantes (históricamente) explicados porque el negocio es así……..pero tú sabes que no…….Vamos la panacea para trabajar bien J.
    • Tareas – puesto que el proyecto se comprime, las tareas cambian o, mejor dicho, se limitan. En mi caso, de todo el ciclo de vida de RRHH (employer branding – selección – formación – desarrollo – ev. Desempeño – Compensación y Beneficios – Planes Carrera – Salidas y Relaciones Laborales) se me quedó en contratar y despedir, básicamente. A veces algo de formación y la C&B iba dirigida a los despidos así que no cuenta. Cuando las tareas se comprimen tanto………..el castañazo es inmediato.
    • Comunicación – esta es una de las claves!!!! Me considero una persona educada y empática (y con otras miles de manías y defectos) y cuando a uno no le tratan así, cuando el mensaje puede ser cierto pero “las formas” duelen o menosprecian o simplemente carecen de los mínimos de relaciones humanas, te empiezas a sentir mal, inferior, triste cuando realmente no es tu problema!!!! Me costó re-educar hasta mi mínimo exigible, sudé cada gota pero creo que lo conseguí……..ya no me afectaba.

NOTA: A ver, es normal que a las novias con el paso del tiempo les saquemos defectos o que el coche nuevo ya tiene algunas pegas desde que lo compramos o que el nuevo móvil a pesar de que se puede mojar me consume los datos en mitad de tiempo. Es normal, forma parte de cualquier cambio. Pero no es normal que te afecte……….es decir, si influye en tu vida profesional, familiar o emocional, a tu salud o a tu entorno ahí tienes la clave. Tranquilo, ya sabes lo que te espera…..explosión!!!

  • Explosión – Es la deriva lógica y emocional de todo lo anterior. Cuando el Jefe no sabe dirigir, te cambia el mismo trabajo constantemente sin retos ni objetivos claros, cuando el ambiente fomentado es de machacar al otro para sacar la cabeza para respirar, si tus expectativas no es que no se cumplan es que te preguntas ¿qué hago yo aquí?, si vas a trabajar pensando en ¿qué día tendrá el Jefe hoy, bueno o malo? En vez de en tengo que hacer 1,2,3,4,5 y quiero conseguir y aprender a,b,c,d,e y f, y (esto es importante) la diferencia de motivación y actitud (sin meterme en aptitud) es tan grande entre tú y tus compañeros (y por supuesto Jefe)……….. lo que aparece es la explosión, el Big Bang, el mandarlo todo a paseo. Porque no te han sabido dirigir, ni yo mismo me di cuenta de dónde me estaba metiendo ni, mucho menos, de en lo que me estaba convirtiendo.
  • Escape – hace unos años tuve el privilegio de ver a Víctor Kuppers en un speech impresionante. Se me quedó grabado que el éxito de una persona sigue la siguiente y sencilla fórmula:

E= (C+H)*A

El éxito depende de tus conocimientos (en mi caso, para ser Jefe de RRHH tengo que saber algo de selección, formación, inteligencia emocional, etc.) sumado a tus habilidades (saber dirigir, influir, trabajar en equipo, etc.) pero lo que realmente multiplica la ecuación es la actitud. Eso es lo que hace diferente a la gente. Mi Jefe me decía que llegaba excesivamente alegre a trabajar (no penséis mal, soy positivo y optimista por naturaleza, no tiene nada que ver con sustancias químicas), que con la que estaba cayendo no se podía estar así.

                El escape (de la compañía) es la salida natural para ti sí, sumado a todo lo anterior, tu resultado de la fórmula de éxito es sustancialmente distinto a la de tus compañeros y/o Jefe. Eso es lo que me pasó: ambiente amargado y podrido, negocio decadente y gritos y broncas por doquier. Y mientras el loco de RRHH (yo mismo) por ahí con ganas de hacer cosas y siendo optimista. Lo siento, “System Failure” que dicen los informáticos. No es tu sitio. Sal de ahí. Tu salud y marca personal te lo agradecerá.

Fuente: HR Specialist.

C. Marco

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Una respuesta a F-R-A-C-A-S-O: La aventura de un profesional de RRHH que se estampó

  1. Beatriz Ruiz dijo:

    Leyendo el post me he ido identificando en cada una de las palabras. Ciertamente cuando no es tu sitio lo mejor es dar un paso al frente, porque como dices es tu salud y tu marca personal, pero para mí lo que más me ha costado devolver a un nivel óptimo es la autoestima. Y esto no nos lo puede quitar ningún proyecto profesional ni ninguna persona. Para mi este fracaso ha sido un gran aprendizaje. Muchas gracias!

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