El límite entre lo personal y lo profesional

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Reconozco que esta semana no ha sido fácil. Por mas vueltas que daba, se me venían muchas ideas a la cabeza pero ninguna me terminaba de convencer y ahí fue donde comprendí que quizás esto del blog, no es tan sencillo como parece.

Pero de pronto lo vi claro. Mireia Gargallo abría el otro día un interesante debate en su perfil de Linkedin, en el que quise participar, a raíz de una noticia publicada en La Vanguardia que intentaba dar respuesta al por qué de la tendencia actual de algunas empresas a meter en sus entrevistas personales preguntas “tabús” como la relaciones familiares de los candidatos. Esto dio lugar a todo tipo de respuestas, entre quienes estaban a favor o en contra de este tipo de preguntas.

Imagino que querrás saber en que lado me situé yo y te diré que, haciendo gala de ese carácter tan neutral que la naturaleza me ha dado, yo me situé en el DEPENDE. 

Si, depende. Depende del tipo de pregunta, de la manera de formularse, de la información que se busque, incluso de la entonación utilizada por el entrevistador.

Es evidente que existen preguntas referidas a temas tan sensibles como religión, sexualidad o política  que, a menos que vayas a trabajar en alguna organización relacionada con estos asuntos, no tienen ningún sentido en una entrevista. Y aun así tengo serías dudas sobre si sería correcto realizarlas, a fin de cuentas lo que importa eres tú y tu talento, tu ideología debería ser algo secundario. 

Sin embargo no me encuentro tampoco en el lado de quienes creen que por principio y desde el principio nunca jamás, un reclutador, se debería interesar por la situación personal, familiar o la historia vital, mas allá de la estrictamente laboral, de un candidato. Este tipo de cuestiones pueden aportarnos mucha información sobre el candidato, su forma de ser o, como comentaba yo en el debate del que antes te hablaba, su manera de actuar ante determinadas situaciones que se pueden producir en el puesto de trabajo.

Para poder tener éxito en la búsqueda de información a través de este tipo de preguntas, creo que sería importante tener en cuenta los siguientes aspectos.

  • Que el candidato se sienta cómodo: Encuentra ese punto de clima distendido en el que el candidato se encuentre a gusto. Recuerda que estas buscando a un colaborador cuyo talento puede aportar eso que tu organización necesita, por lo tanto, para abordar cuestiones tan delicadas, mejor hazlo desde un ambiente amigable si no quieres recibir un “a ti que te importa” como respuesta.
  • Guía al candidato hacia la respuesta que estas buscando: En ocasiones no es necesario hacer la pregunta directamente; simplemente con dejar fluir la conversación, las respuestas que buscas salen solas. Pongámonos en el caso típico de “¿Por qué decidiste estudiar….?” Si el candidato te responde “Mi padre /madre también lo es” tú, como reclutador, puedes hacer 2 cosas: quedarte con el dato sin mas, o indagar un poco para conocer la personalidad del candidato a través de su entorno, “Anda que curioso, ¿Por tradición familiar o es vocacional?”, generando así una conversación que te puede aportar mucha información, sin preguntar directamente a que se dedica el resto de su familia que, tal vez, sea una pregunta mas incomoda y que el candidato no entienda.
  • Evita preguntas directas: Si estamos hablando de crear un buen ambiente que propicie la obtención de información a través de “cuestiones delicadas”, no puede ser que abordes al candidato con preguntas directas del tipo “¿Cómo es la relación con tus padres?” “¿Piensas tener hijos en los próximos años?” “¿Cómo afectaría una crisis de pareja a tu trabajo?” Este tipo de preguntas no aportan nada, pueden hacer que el candidato se sienta atacado y la información no fluya como debiera.
  • Ser amable es gratis: ¿Lo sabías? y puede ser un buen comienzo para generar en el candidato la confianza necesaria para que de lo mejor de si mismo y responda positivamente a este tipo de preguntas.

Al tratarse de  preguntas tan sensibles, no  deben ser formuladas a la ligera, hay que buscar la manera mas adecuada de formularlas, siempre desde la empatía y con el tacto que la situación requiere.

No queremos que el talento salga por la puerta antes si quiera de haber entrado, ¿verdad?

Fuente: Blog de Jesús R. Nachón.

C. Marco

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Una respuesta a El límite entre lo personal y lo profesional

  1. Muchas Gracias por compartir mi Post. Espero que los siguientes que publique también te gusten.
    Saludos.

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