Lo esencial es invisible a los ojos: Escucha a tu intuición

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¿Cuántas veces has creído que has tomado una decisión guiada por el instinto? 

¿Cuántas otras no has hecho caso? 

¿En cuántas ocasiones has sabido qué decisión tenías que tomar, pero, ignoraste esa voz interior? 

La intuición es la capacidad de entender algo sin pensarlo, ni analizarlo. Es el conocimiento inmediato donde no interviene el razonamiento/deducción, y que nos permite acceder a gran cantidad de conocimiento que tenemos almacenado, del cual no somos conscientes o sólo en parte.

La mayoría de las veces que la intuición se manifiesta lo hace a través de palabras sueltas, sentimientos o sensaciones viscerales, que no siempre sabemos interpretar, pero donde percibimos que nos empuja a seguir un camino.

“La intuición no suele formular frases enteras” .

Como metáfora: “Nos susurra al oído y/o nos resuena en el estómago”.

Nuestra brújula intuitiva:

“Tenemos tan inculcado el hábito de dudar de nuestra intuición y/o contradecirla rápidamente y de manera automática que incluso creemos que no nos ha hablado” Shakti Gawain

Nos han enseñado desde pequeños, nuestros padres, abuelos, profesores… que debemos pensar y analizar las situaciones, antes de tomar una decisión. Y hemos podido escuchar seguramente en más de una ocasión, que las decisiones que no se toman con cabeza, no llevan a ningún sitio y/o están abocadas al fracaso.

Suele ser habitual que a causa de esas enseñanzas convertidas (ya en nosotros en creencias), acallen esa “voz” interior, o esa sensación… que todas las personas (en mayor o menor grado) llevamos dentro y nos indica (subliminalmente) los rumbos que deberíamos tomar en nuestra vida.

Es cierto que vivimos en una sociedad donde existe la catalogación, la crítica y los juicios, y esto también tiene mucha influencia en nosotros, pudiendo alterar nuestras decisiones, y pudiendo dejar de lado nuestro instinto, ya que quizá lo que nos indica, no va acorde con lo que la sociedad o el entorno espera que hagamos.

Pero grandes y famosos personajes de la historia, tomaron una dirección, eligieron un camino empujados por su intuición, llevándoles al final a alcanzar el éxito, aunque dicha decisión iba en contra de lo que otras personas esperaban.

“Ten el coraje de seguir a tu corazón y tu intuición” Steve Jobs:

Las tres guías:

La toma de decisiones o llevar a cabo lo planeado, requiere de tres procesos mentales en los que intervienen como nuestros guías el instinto, la razón y la intuición.

El Instinto: es el sistema automático de auto preservación que ha mantenido al ser humano durante milenios sobre la faz de la tierra. Podríamos considerarlo como un guía “salvaje”. El instinto lo que hace es “mandarnos aseñales” para mantenernos alerta durante el camino. Por sí solo, el instinto, si tuviésemos que decidir,  es tan alocado que pareceríamos Kamikazes, y no llegaríamos a alcanzar nuestras metas.

En situaciones límites, muchas personas han actuado de forma muy eficiente sin proponérselo y sin haber reflexionado antes, solamente dejándose llevar por sus instintos. La naturaleza nos ha proporcionado el instinto para defendernos cuando es necesario, sin tener que pensar por nuestra cuenta en una estrategia. Es nuestro instinto inteligente el que actúa.

La razón: es el poder de la mente para pensar, comprender y juzgar mediante la lógica.

Es el proceso lógico, frio y calculador. Suele trazar límites con el instinto pero no siempre gana la batalla, pero cuando sabemos que no corremos peligro, la razón coge las riendas. Nos guía hacia nuestro camino como un software que necesita datos (información) para funcionar.

La razón por sí sola, podría llevarnos hasta la meta, pero sería un viaje lento y muy agotador. Tan solo imagina qué pasaría si tuviésemos que pensar, meditar, o razonar cada uno de nuestros pasos antes de darlos. Aparte, si estuviésemos en situación de peligro, no reaccionaríamos a la velocidad adecuada.

La Intuición: seguramente has tenido alguna vez la sensación de que algo no está bien, (o al contrario), a pesar de que tu instinto no te está mandado señales de alarma o sospecha. La intuición moviliza áreas del cerebro distintas de las de la lógica formal.

Suele actuar cuando estamos despreocupados, libres de pensamientos, entregados a las cosas.

La clave está en la conjunción de las tres guías.

James Kouzes y Barry Posner exponen en The Leadership (El desafío del Liderazgo) que La visión (el camino al cual queremos dirigirnos) surge de nuestra intuición. Si la necesidad es la madre de la invención, la intuición es la madre de la visión” 

“La experiencia alimenta nuestra intuición y realza nuestra percepción”.

La intuición no es irracional:

Cientificos de las Universidades de Oregon y de Drexel, en Filadelfia, han confirmado que han localizado en el cerebro el área que nos permite hallar soluciones intuitivas (Pensamiento Intuitivo).

Cada vez hay más científicos que consideran que la intuición puede ser más efectiva que la razón (incluso mucho más), y que los modelos de toma de decisiones racional.

si una decisión tiene muchas variables, que no pueden ser racionalizadas por el cerebro, entonces invertir mucho tiempo en tratar de encontrar una solución tiene poco sentido porque seguir nuestra intuición será igual de efectivo, pero nos permitirá ahorrar tiempo, que podremos dedicarle a otro dilema.” Mariano Sigman (Laboratorio de Neurociencia Integrativa).

Habitualmente creemos que esto nos facilitaría la decisión, pero nuestro cerebro no funciona así. Cuantas menos opciones, más sencillo es decidir.

Nos pasamos el día decidiendo…, la ropa que nos vamos a poner, el camino que vamos a realizar para ir al trabajo, cambiar o no de empresa, montar un negocio, salir con una persona…, y la mayoría de ellas no las tomamos al cien por cien, en base a la lógica, sino que nos dejamos llevar/guiar por la intuición, y muchas de las decisiones tomadas de esta manera suelen ser más efectivas que las otras.

No detengas tu palpitar:

“Es con el corazón como vemos correctamente; lo esencial es invisible a los ojos” Antoine de Saint-Exupéry (El principito)

Desde mi punto de vista, la intuición esta relacionada con la creatividad, con la sensibilidad y en fijarnos en los pequeños detalles (observación).

La intuición básica, tal cual la conocemos, sin meternos en profundidad en estudios e investigaciones científicas, es el conocimiento acumulado a través de nuestra propia experiencia. Nuestro cerebro va registrando una gran cantidad de datos, muchos de los cuales no tenemos consciencia de ellos, sin embargo estos datos están y se utilizan en momentos de necesidad o cuando nos encontramos relajados mentalmente.

Recibimos más datos de los que analizamos conscientemente. Por tanto, que nuestra intuición sea o no acertada y tengamos o no éxito, reside en la información que tengamos acumulada en el interior de nuestra mente, y que sepa interpretarla e interrelacionarla.

Confiar en nuestra voz interior implica independizarnos de la racionalidad y de los convencionalismos.  Cuando somos más espontáneos, los problemas se transforman en desafíos y nos proporciona posibilidades para crecer.

Así que…”¡Soltemos amarras y quitemos lastre!”

Hagamos caso en mas ocasiones a nuestro instinto, procurando que no interfiera tanto nuestra mente lógico deductiva. A la larga nos proporcionará más confianza y libertad en nuestras decisiones y por consiguiente en nuestras acciones. Apoyarnos en nuestra intuición nos da la motivación y el valor necesario para emprender nuestro camino con confianza y seguridad. Es el impulso interior que nos dirige a  emprender nuestro camino.

Desde nuestro punto de vista,  puede que las idas y vueltas que nos da la vida pueden parecernos caóticas, confusas e incluso injustas. Pero si una hormiga pudiera observar la calle desde los ojos de un ave, entendería el orden de las cosas. Debemos escuchar nuestro interior, nuestro corazón, nuestra intuición como una esa guía y comenzaremos a ver cómo todo está en perfecto orden”.

Y si seguir nuestro instinto nos puede llevar en la vida a tropezarnos y/o caernos,  no debemos sentirlo como un fracaso, ya que como dije en un anterior post, “aprendamos del fracaso, que es la antesala del triunfo”No olvidemos que el peor fracaso es no haberlo intentado.

Os dejo un video de Eduardo Punset donde entrevista a Gerd Gigerenzer, psicólogo del Instituto Max Planck de Berlín y experto en el análisis de la toma de decisiones.

Gigerenzer defiende la intuición y los atajos de nuestro cerebro como mecanismos eficaces a la hora de tomar decisiones, sencillas o trascendentales.

Una parte muy interesante de este video está sobre el minuto 15:00, donde se explicita que nuestro cerebro se complica a la hora de tomar decisiones cuanta más opciones a elegir tenemos.

 

Fuente: Blog de Fátima Abril.

C. Marco
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