El coche del futuro está entre nosotros

El coche del futuro está entre nosotros 

Hay tres cosas que cambiarán en el transporte privado del futuro: los vehículos, las infraestructuras y los conductores. Los vehículos están muy avanzados con relación a las infraestructuras. El cambio más difícil será el de los conductores.

Un par de décadas antes de acabar el siglo XX todavía existía la idea de que, en el año 2000, habría coches voladores o, por lo menos, levitantes. Si la gente de los años 50 hubiera sabido que en 2017 no los hay con energía nuclear o motor a reacción, se habrían sentido muy decepcionados.

“El problema de la energía no es cuánta tenemos sino cuánta gastamos y el coche eléctrico permitirá utilizarla de manera más eficiente”.

Muy raras veces se han cumplido las predicciones sobre el futuro del automóvil y, sin embargo, ahora tenemos dos certezas sobre lo que nos aguarda: propulsión eléctrica y desplazamiento autónomo. Esa certeza radica en que, en alguna medida, ya son una realidad. Por ejemplo, el Volkswagen I.D. es hoy un prototipo pero, en 2020, estará a la venta (aunque sin conducción autónoma).

No será necesario que se acabe el petróleo para que los coches con motor de combustión sean historia. La propulsión eléctrica se impondrá por ser más eficiente y menos contaminante. Pero no será pronto y, además, habrá un periodo de transición que llenará la propulsión híbrida.

QUÉ ES LA PROPULSIÓN HÍBRIDA:

Desde un punto de vista funcional, los principales obstáculos para la expansión de la propulsión eléctrica son la autonomía de los vehículos y la infraestructura de puntos de recarga. La autonomía depende de la energía que puede almacenar un batería con relación a su peso: en un 1 kg de gasolina hay 54 veces más energía que en la mejor batería de litio con el mismo peso. Es un dato que quitaría las ganas de seguir pensando en el coche eléctrico de no ser porque su motor aprovecha mucho más la energía disponible que el motor de combustión.

Otro dato a favor del coche eléctrico es que la gasolina va a seguir teniendo la misma energía en el futuro pero las baterías tendrán más: por ejemplo, el prototipo Volkswagen I.D. BUZZ puede tener hasta 600 km de autonomía. Actualmente las mejores baterías para uso personal son las de iones de litio y hay varias líneas de progreso. En unos casos se trabaja en la reacción química que produce la electricidad; en otros, en la estructura y los materiales que componen la batería. Pero todavía no existe una solución definitiva y, cuando exista, tardará en llegar al automóvil.

Por razones de seguridad, la industria del automóvil no utiliza tecnología punta, sino tecnología probada. Las consecuencias de que haya un problema con la batería de un ordenador o un teléfono serían menores que con la de un coche, aunque sólo sea por la diferencia de tamaño. Por esa razón, las baterías de litio estuvieron mucho antes en la electrónica de consumo que en el automóvil.

También por esa razón, los pasos que se están dando para llegar al desplazamiento autónomo son cautos, aun cuando gran parte de la tecnología ya está disponible en los sistemas de asistencia al conductor actuales.

SISTEMAS ACTUALES DE ASISTENCIA AL CONDUCTOR:

Sea pronto o tarde, un vehículo autónomo será mucho más seguro que uno conducido por una persona por dos razones. La primera es que los sensores disponibles para un vehículo, que actualmente incluyen cámaras de luz visible, cámaras infrarrojas, láser, ultrasonidos y radar serán más efectivos que la vista y el oído del conductor. El Volkswagen I.D. BUZZ, además, puede utilizar información en tiempo real a través de Internet.

La segunda es que, dado que hasta ahora se cumple la Ley de Moore sobre el incremento exponencial en la capacidad de los procesadores, los sistemas que analicen los datos también serán más capaces que el cerebro para la tarea de conducir. Hoy, los sistemas de ayuda no reaccionan igual de rápidamente que un buen conductor atento y tampoco funcionan de forma predictiva (algo que distingue a los buenos conductores), pero es cuestión de tiempo que lo hagan.

El equipo de sensores y la capacidad de procesamientoharán que el coche autónomo se desplacede forma más segura que los conducidos por personas, sobre todo cuando existala comunicación entre vehículos e infraestructuras.

Otra herramienta que será definitiva en el desplazamiento autónomo es la comunicación entre vehículos por una parte y, por otra, entre el vehículo y las infraestructuras. La comunicación entre vehículos permitiría, por ejemplo, que circulen trenes de coches a poca distancia uno de otro y con una velocidad alta porque, en caso necesario, frenarían todos al mismo tiempo. La comunicación entre un vehículo autónomo y las infraestructuras tiene extraordinarias posibilidades: modificar el trayecto según incidencias en la carretera, ralentizar la velocidad para que el tráfico no se llegue a colapsar o distribuirlo para mantener la circulación fluida, entre otras muchas. Imagina una ciudad como Madrid o Londres sin atascos.

“Los sistemas que analicen los datos también serán más capaces que el cerebro para la tarea de conducir”.

El problema con el desarrollo de las infraestructuras es que dependen primero de decisiones políticas y esas decisiones requieren acuerdos internacionales. Una vez que estuviera claro qué avances se deben implementar en las infraestructuras, el proceso para hacerlo siempre sería más lento que el avance que se produce de una generación a otra de vehículos.

Otro paso que se debe dar para alcanzar un uso masivo del coche eléctrico es adecuar la infraestructura de distribución de electricidad, principalmente en las ciudades. No se trata únicamente de multiplicar el número de puntos de recarga, también de adecuar la red eléctrica a esa mayor demanda de energía.

Por lento que fuera el progreso en las infraestructuras, parece que lo será menos que el cambio de mentalidad necesario en la sociedad para que el transporte privado sea más económico y más limpio. Actualmente, los desplazamientos cotidianos desde el extrarradio a la ciudad y por dentro de ella se realizan con vehículos con mucho más espacio, potencia y autonomía de la necesaria.

Para ese tipo de desplazamientos, ya hay vehículos eléctricos como el Volkswagen e-up!, que resultan más apropiados y lo serán más aún en el futuro.

Fuente: http://www.ventanaalfuturo.elmundo.es/t

C. Marco

Anuncios
Esta entrada fue publicada en Uncategorized. Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s